DAÑOS SOLARES

Los labios, al poseer una piel tan fina, no tienen ninguna protección frente a los efectos de los rayos solares. La melanina que tenemos en el resto de la piel, nos protege mínimamente de los rayos ultravioleta, pero los labios carecen de ella y pueden dañarse produciendo arrugas prematuramente o incluso llegar a desarrollar cáncer en exposiciones muy prolongadas.

¿Que los causa?

Cuando los labios están expuestos al sol sin protección, el colágeno se puede ver alterado. El colágeno es la proteína que otorga elasticidad y cuerpo a los labios, y previene la formación de arrugas, y cuando cambia, las capas más profundas de los labios se pueden ver afectadas.

Aunque superficialmente no veamos los efectos adversos de inmediato, pueden aparecer arrugas prematuramente.

Las exposiciones muy prolongadas al sol también pueden provocar que desarrollemos queilitis actínica, un estado pre-canceroso también llamado "labio de granjero" o "labio de marinero". Pero sólo ocurre en casos muy extremos.

Los labios, al poseer una piel tan fina, no tienen ninguna protección frente a los efectos de los rayos solares. La melanina que tenemos en el resto de la piel, nos protege mínimamente de los rayos ultravioleta, pero los labios carecen de ella y pueden dañarse produciendo arrugas prematuramente o incluso llegar a desarrollar cáncer en exposiciones muy prolongadas.

¿Cómo prevenirlos?

Utiliza protectores labiales con factor de protección solar, acuérdate de aplicarlos por lo menos media hora antes de salir al sol y repetir la aplicación cuantas veces sea necesario mientras dure la exposición.

Ten en cuenta que si vas a la nieve, el FPS tendrá que ser mayor puesto que la nieve refleja el sol y los efectos nocivos se multiplican.

Y si vas a la playa o a la piscina, procura que el protector, además, sea resistente al agua o repite la aplicación en cuanto salgas de ella.