SEQUEDAD Y GRIETAS

La piel de los labios es especial, muy fina, sin melanina que la proteja de los rayos ultravioleta y sin glándulas sebáceas que regulen su hidratación. Por lo que, si no están adecuadamente protegidos, se deshidratan con mucha facilidad.

¿Qué las causa?

Todo el año estamos expuestas a sufrir problemas de deshidratación labial.

El sol y el calor El agua Los aires acondicionados
EN VERANO
El frío El viento Los ambientes resecos de la calefacción
EN INVIERNO

De todas formas, la principal causa de deshidratación es la costumbre de
pasar la lengua por los labios continuamente.

Aunque parezca que los estamos hidratando, al humedecerlos lo único que conseguimos es el efecto contrario, dañar la capa más superficial y que aumente la sequedad.

¿Como prevenirlas?

Para prevenir la sequedad y las grietas es imprescindible mantener los labios bien hidratados en todo momento, utiliza protectores labiales específicos para cada ocasión y aplícalos varias veces al día.

Busca los que, además de hidratar, tengan factor de protección solar que evitarán que los rayos ultravioleta puedan dañarlos. Y sobre todo, evita chuparte los labios, bebe mucha agua y cuida tu alimentación.

¿Cómo tratarlas?

Pero cuando ya tenemos los labios muy castigados, los productos que debemos utilizar serán más específicos, como los bálsamos regeneradores en lugar de los protectores labiales habituales.

Exfolia los labios con un cepillo de dientes suave o con una toalla, y aplica el bálsamo regenerador a continuación, la exfoliación eliminará las células muertas y estimulará la circulación, lo que facilitará la absorción del producto que nos apliquemos.